domingo, 11 de marzo de 2018

Visita anidomestic, la primera red social creada para nuestras mascotas


Los animales domésticos en la última década han sido parte fundamental de las familias, por tal motivo cada vez hay más centros de cuidado animal, tiendas dedicadas a vender artículos para mascotas y centros veterinarios.   Es ahí donde una red social donde los amantes de las mascotas puedan encontrar un espacio para aprender y departir con personas con las mismas aficiones que ellos toma forma. 

Anidomestic es una red social la cual embarca todas esas necesidades que se están presentando en la sociedad actual desde la obtención de artículos de mascotas, hasta la manutención de estos mismos. Es importante ya que por supuesto  las mascotas hoy en día son consideradas parte de la familia y por tal motivo una red social como esta, dedicada a ellas  y que cuente con muchas funciones que le den un plus al amo en la ardua labor de cuidar de su mejor amigo, debe estar  respaldada por el mejor personal de trabajo. 
Por eso les quiero presentar a Anidomestic, la primera red social 100% enfocada en nuestras mascotas.
En ella puedes, hacer publicaciones de tus mascotas, resolver dudas que tengas acerca de ella en el foro, conocer gente nueva con los mismos gustos que tú, comprar y vender productos en la tienda.
¡y muchas cosas más!
¿así que qué esperas ?
Entra, registrate y empieza a disfrutar de Anidomestic.

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viernes, 28 de abril de 2017

Enseña a los niños a cuidar mascotas a través de los juegos


Cuando niños y mascotas conviven en el hogar, es muy importante que haya unas normas básicas de convivencia para que la relación entre ellos sea buena y no haya riesgos de que ni unos ni otros sufran daños.
Los animales no son juguetes, pero sí se puede inculcar a los niños cómo cuidar de ellos utilizando el juego. La predisposición natural de los niños a jugar, hace que esta sea una herramienta ideal para enseñarles valores y buenos hábitos sin que se sientan presionados a aprender.

Cuidar de nuestras mascotas es divertido

Los niños deben percibir que, aunque cuidar de sus mascotas es una responsabilidad y deben hacerse cargo de ellas, también es una actividad muy divertida que puede disfrutarse mucho. Para ello, es conveniente que desde que son pequeños se les asignen tareas relacionadas con el cuidado de las mascotas.
A partir de los tres años los niños pueden ayudarnos a cepillar a la mascota, al principio ayudados por nosotros y luego, cuando aprendan a hacerlo con cuidado, podrán hacerlo ellos solos. Otras actividades en las que pueden participar es cambiando el agua o poniendo la comida a la mascota. Así irán aprendiendo que esta necesita unos cuidados y que nosotros somos responsables de que los reciben.
Si nuestra mascota es un perro, pueden acompañarnos cuando lo saquemos a pasear. Una vez en el parque se puede dejar que los niños jueguen con él un rato, lanzándoles una pelota o un palo y corriendo con ellos. Esto es beneficioso para los niños porque, además de divertirse, estarán realizando una actividad física, muy importante para que se desarrollen fuertes y sanos y para que al final del día estén más cansados y duerman mejor.

Enseñar a los niños a ser responsables jugando

Uno de los valores más importantes que adquieren los niños cuando tienen una mascota es el de la responsabilidad. Cuidar de su mascota y ver que crece sana y alegre los hará sentirse más seguros de sí mismos, tener una autoestima alta y sentirse más capaces de alcanzar sus metas. Todo esto se puede reforzar por medio del juego. Podemos proponer a los niños metas y objetivos que alcanzar. Por cada cosa que hagan bien pueden ganar puntos y avanzar en el juego recibiendo más responsabilidades y recompensas.
Así, a medida que crecen, serán cada vez más autónomos de cara al cuidado de sus mascotas, tendrán más responsabilidades que irán aprendiendo poco a poco y de nuestra mano, y serán recompensados por hacer bien el trabajo que se les ha asignado. Todo ello sin que ellos se sientan forzados a hacerlo, por lo que disfrutarán más del tiempo que dedican a su mascota, reforzando el vínculo con esta y sintiéndose más independientes y capaces.
El juego es una de las mejores formas de aprender. Diseñar aventuras para nuestros hijos y nuestras mascotas es la forma perfecta de que la mascota perciba al niño como alguien que lo va a cuidar y proteger y de que el niño sea consciente de que las mascotas no son solo un divertimento más. 
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Mostrándole a tu cachorro cómo debe sociabilizarse

Si has seguido alguno de mis artículos seguro que ya habrás oído mencionar la palabra “sociabilización”, ¿cierto? Aunque he de decir que, me he encontrado con algunas personas que no sabían exactamente el significado de esto de la sociabilización.
Bien, la sociabilización no es más que una fase en la vida de tu cachorro en la que quiere sociabilizarse, matizando, quiere saber que es todo lo que le rodea, ya sean desde objetos, hasta otros animales… ¡hasta los ruidos!
Seguro que has visto perros que le temen a los fuegos artificiales, a sonidos muy fuertes como un trueno… Estos animales, lloriquean, gimotean y sienten terror con ruidos comunes y cotidianos para nosotros.
Estoy también seguro de que has visto perritos que temen a otras personas y se esconden para no ser acariciados, o incluso… se ponen agresivos cuando vas a hacerlo. ¿Verdad?
Este terror nace en muchos perros, por desgracia. Temor a los sonidos altos y fuertes. Miedo a otros animales, cambiando totalmente su actitud a una agresiva. Lo que no saben es que ese pánico puede evitarse sencillamente sociabilizando a tu perro, ¡solamente con eso! Y casi nadie es consciente de este hecho.
Y ahora mismo seguro que te preguntas, ¿Cuáles son los beneficios al sociabilizar bien a tu mascota? Sencillo, te quitas de encima esos malos hábitos, además de la agresividad y el terror que sienten con otros perros, visitas, niños… e incluso sonidos.
Sociabilizarse está impreso en tu perro. Tienen lazos familiares con el lobo y tienen muchos instintos de ellos que aún conservan en sí mismo; como la necesidad de relacionarse con otros.
El cachorro del lobo tiene la necesidad de querer ver todo lo que tiene a su alrededor, lo estudia, lo observa y lo analiza a su manera para saber que es cada cosa y como debe valorarse. Y nuestro perro hace lo mismo, tiene una edad en la que quiere recibir estímulos que lo ayuden en su adultez. Y por supuesto, debemos darles los máximos posibles.
Dale a tu pequeño todo aquello que puedas ofrecerle para aprender, y que pueda asociar que es bueno y no debe temer. Por supuesto debes hacerlo de forma positiva, sin forzarle a nada, debes mostrarle que los ruidos no le harán daño, y que tampoco debe temerle a otros animales y menos a la visitas. Debemos ofrecerle toda la experiencia que pueda adquirir, todo lo que se te ocurra que creas que va a ser útil para su día a día y su crecimiento.
Porque la nombrada “sociabilización” se trata de esto precisamente, hacerle ver sin miedo todo lo que tiene a su alrededor, saciar su curiosidad y que aprenda a su vez. Deja que de forma positiva observe su entorno y tendrás un perro sociable, así de fácil.
Si quieres saber más sobre el tema tratado en este artículo, te recomendamos los consejos gratuitos sobre adiestramientro del mismo, Marcos Mendoza: http://perro-obediente.com/
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Las 10 razas de perros más deportistas


Si estás pensando en compartir tu vida con un perro, y eres de los que invierte su tiempo libre en realizar ejercicio físico en vez de perder largos ratos apoltronado en el sofá viendo la tele, atento al siguiente listado de las 10 razas más deportistas que se complementarán al dedillo con tu forma de vida, activa y dinámica.

Husky Siberiano

Es el perro de trineo por excelencia, rápido y ágil, que como buen perro de manada le encanta la compañía de sus semejantes y de sus dueños. Es sociable hasta con los desconocidos y le apasiona jugar con los más pequeños. En definitiva, es el perro perfecto para las familias físicamente activas, unidas y cariñosas. 

Kurzhaar (Braco alemán de pelo corto)

Un animal de imagen aristocrática, con un porte elegante, y además muy potente y veloz. El Braco alemán de pelo corto es un buen perro de caza y gran guardián del hogar, aunque a su vez es dulce y amistoso con la familia y los niños. Pero cuidado, algunos ejemplares pueden tener un apego casi morboso hacia su dueño... 

Pastor Australiano

De carácter equilibrado y nada agresivo, puede llegar a ser un perro guardián muy discreto. En familia es alegre y juguetón, e incluso un eterno protector para los niños. Eso sí, necesita un dueño que le aporte grandes dosis de actividad o de lo contrario puede volverse destructivo. 

Border Collie

El rey en Agility, inteligente, obediente y con una habilidad sorprendente para el aprendizaje. Su gran versatilidad le permite adaptarse a diversos sectores: desde el deportivo hasta el social (y destaca, sobre todo, en la búsqueda de personas desaparecidas). Además, es un excelente pastor: la mirada hipnótica del Border Collie permite que sea ideal para la conducción de animales como gansos y ovejas. Pero ojo, necesita estar siempre ocupado con alguna actividad para no volverse desafiante. 

Schnauzer Gigante

Aunque originariamente fue reconocido como perro de utilidad y conductor de rebaños, muchos criadores se percataron de su potencial como perro de trabajo y defensa. Es orgulloso, audaz, valiente, leal, inteligente y fácil de adiestrar. En el caso del Schnauzer Gigante, el aspecto engaña: pese a parecer serio y distante a simple vista, se trata de un perro equilibrado, dócil, cariñoso y juguetón, que además ejerce un gran papel como guardián del hogar. Como perro de trabajo cuenta con cualidades como la inteligencia, la tenacidad, la velocidad y la resistencia a la fatiga. 

Labrador Retriever

Perro de familia por excelencia: sociable, equilibrado, paciente y nada agresivo, un perfecto carácter para convivir con los más pequeños. Su constitución fuerte y compacta le permite estar siempre activo, por lo que necesita un dueño que salga de casa a menudo para realizar deporte y juegos al aire libre con él. 

Hovawart

Si lo que buscas es un perro polifacético, el Hovawart es tu raza. Sociable y dócil con la familia y muy fácil de adiestrar, además de tener una gran habilidad para la guarda y defensa de la propiedad. El amor por la familia, unido a su desarrollado sentido para la vigilancia, hace que el Hovawart actúe de manera decidida ante cualquier situación que amenace su entorno. 

Rhodesian Ridgeback

Fuerte y musculoso, potente, ágil y muy resistente, cuya particularidad es la cresta en su espalda formada por pelo que crece en dirección contraria al resto. Seleccionado no solo para la caza sino también para la protección de granjas. Tiene un gran apego hacia la familia por su actitud calmada y reflexiva, pero suele ser muy reservado con los desconocidos. 

Pointer

Su aspecto fuerte y elegante viene marcado por la simetría de su cuerpo y su constitución, un físico envidiable que le permite destacar en pruebas de velocidad. Es por esto que si no eres amante del deporte, el Pointer no es tu raza. Necesita un dueño muy activo que le permita llevar una vida dinámica llena de vitalidad. Es muy cariñoso y amigable con todo el mundo, nada conflictivo y se adapta perfectamente a la vida en un piso. 

Dálmata

Sociable y amistoso son los adjetivos que mejor definen su carácter. Nada tímido, ni agresivo o desconfiado, sino todo lo contrario. Si lo que buscas es un perro alegre, juguetón y cercano a ti y a todos, el Dálmata es la raza que estás buscando. Eso sí, pese a su afán por estar activo, necesita una dieta muy equilibrada para mantener su peso a raya. 
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jueves, 27 de abril de 2017

Cuidados regulares de salud e higiene en perros y gatos

Los buenos propietarios saben que para que sus mascotas tengan una vida confortable y sana, necesitan tres cosas básicas: una buena alimentación, grandes dosis de cariño y cuidados básicos de salud e higiene para evitar futuras enfermedades o complicaciones innecesarias, de esas que tanto nos hacen sufrir.
Así que para ser un buen dueño –porque además estamos seguros que tu mascota se lo merece- es importante seguir estas recomendaciones:

Visitar regularmente al veterinario

Un animal joven y sano es habitual que visite a su veterinario entre una y cinco veces al año. Una de estas visitas imprescindibles sirve para administrar la vacuna anual y, de paso, realizar un reconocimiento general del animal, porque ya sabemos que siempre es mejor prevenir que curar.

Administrar antiparasitarios regularmente

Estos fármacos son imprescindibles para proteger a nuestras mascotas de parásitos como las garrapatas, las pulgas y los mosquitos. Para administrarlo, puedes acudir al veterinario, sobre todo, las primeras veces para ver como se pone correctamente y, en lo sucesivo, podrás hacerlo tú mismo en casa, ya que es una tarea relativamente sencilla.
A la venta en tiendas especializadas, farmacias o la propia consulta, puedes encontrar una gran variedad o formatos. Es importante tener en cuenta la época en que vamos a utilizarlos. En los meses estivales, con las altas temperaturas,  proliferan más los temidos parásitos. Por ello debemos aumentar su uso: si es en formato spray, lo aplicaremos cada dos o tres semanas; si escogemos las pipetas, pondremos una cada mes y si nos decantamos por los collares, lo renovaremos cada seis meses. Por el contrario, en los meses fríos, los intervalos de administración del fármaco se pueden prolongar, pero con cuidado de no dejar a nuestra mascota desprotegida. Estamos seguros que ella no lo haría… Y si tenemos dudas, siempre podemos acudir al veterinario para que nos aconseje lo más conveniente.

Cepillar el pelo

Para cuidar de nuestra mascota es conveniente cepillar su pelo de forma habitual. Si tienes un gato, estos cepillados suelen ser más esporádicos, ya que ellos mismos se encargan de su propio acicalamiento. Aunque siempre hay excepciones, con casos o razas concretas como los gatos Persas, que si necesitan de un cepillado diario y de alguna visita a la peluquería para que “atusen” su pelaje.
En el caso de los perros, el cepillado también debe ser diario, especialmente, en el caso de los que tienen el pelo largo.

La hora del baño

Es uno de los hábitos imprescindibles para el bienestar del animal. En el caso de nuestras mascotas felinas, el baño debe realizarse únicamente si es necesario, ya que por sí solas son capaces de asearse.
Sin embargo, en el caso de los perros si debemos establecer unas rutinas. En función de sus características, pelaje y actividad cotidiana, un perro de pelo largo puede bañarse una vez al mes, si es necesario por higiene o estética, y cada tres o cuatro meses, en el caso de un perro de pelo corto. Lo más importante en ambos casos es utilizar champús apropiados para no dañar el ph natural de su piel.  Y en caso de acudir a una peluquería, es importante asegurarse de que dejamos a nuestra mascota en buenas manos.
Y como recomendación final no os perdáis este vídeo de Merial, expertos en salud animal, donde nos recuerdan lo importante que son los hábitos regulares de protección antiparasitaria para que nuestra mascota esté sana y feliz.  ¿Y quién no quiere eso para su perro o gato?
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Cómo enseñar al cachorro a hacer sus necesidades en el lugar correcto

Cuando llega un cachorro a nuestro hogar comienza una etapa de responsabilidades. Como haríamos con cualquier niño, los dueños de los animales de compañía tenemos que educar a nuestros cachorros para que estos aprendan ciertas pautas que ayuden a la convivencia en el hogar.
Una de ellas atañe a sus necesidades. Biológicamente, es la madre del cachorro la que le enseña la importancia de la higiene y le guía en su aprendizaje. Como aún será pronto para poder sacarlo de paseo, nosotros tendremos que asumir ese rol con nuestro cachorro para que aprenda el lugar adecuado para orinar y defecar.

¿Qué pautas debemos seguir?

Uno de los requisitos imprescindibles para conseguir que nuestro cachorro haga sus necesidades en el lugar que hemos habilitado para ello es la constancia. Debemos ser perseverantes para lograr nuestro objetivo y ser conscientes de que el camino será lento.
1. Identificar el lugar. Lo primero que haremos será establecer un espacio destinado a las necesidades del cachorro. Tenemos que pensar que será un paso temporal, un sitio de tránsito hasta que podamos sacarlo de paseo. Por ello, es importante que busquemos un espacio fácilmente identificable para el animal pero que pueda asociarlo sin problemas al lugar donde orinará cuando crezca. 
2. Vigilar al cachorro. Para que el animal tenga claro dónde puede hacer sus necesidades, tendremos que ponerle, cada cierto tiempo, en el lugar que hayamos elegido, ya que los cachorros suelen orinar y defecar mucho. Si queremos, podemos emplear órdenes sencillas para que las asocie a sus nuevos hábitos, como «pis», «pipí» o cualquier palabra similar.
3. Restringir la zona del cachorro al espacio donde se encuentra el lugar designado a sus necesidades. Si no podemos vigilar al animal durante un periodo de tiempo prolongado, lo mejor es que coloquemos su cama con sus juguetes y comederos, en un lugar próximo al lugar definido para sus necesidades.
4. Trasladar el lugar a la calle. Tal y como hemos hecho anteriormente, una vez que podamos salir de paseo con nuestro pequeño es importante que definamos el cambio de lugar. Al principio lo sacaremos a menudo y le enseñaremos dónde puede defecar y orinar en la calle.
Como en toda etapa de tránsito, mientras el cachorro se habitúe a su nueva rutina, es importante que su lugar de descanso no esté muy lejos del espacio habilitado para sus necesidades.

Enseñar, sí, pero desde el cariño

Como cualquier ser vivo, los cachorros aprenden con cariño. Por ello, es importante que mientras dure esta etapa aprendamos a reforzar nuestras órdenes con premios. Tanto en el domicilio como en la calle, es fundamental que el perro sepa cuando ha hecho sus necesidades en el lugar correcto. Caricias, comida, un largo paseo o juegos, acompañados por palabras que muestren dicha y feliciten su actitud, son básicas para que el cachorro asocie lo que es correcto con lo que no.
Hay que felicitarlo cuando lo haga bien, pero nunca castigarlo cuando no lo consiga. Tenemos que motivarle, enseñarle... Como cualquier aprendizaje, habrá momentos en los conseguiremos nuestro objetivo y otros en las que no. No tenemos que perder la calma. Y mucho menos castigarlo.
En un proceso tan complejo como es la enseñanza de un hábito, los castigos pueden tener un efecto contrario al que buscamos. Por ello, hay que evitarlos a toda costa.
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Diferencias en la alimentación de perros y gatos

La forma que tienen de alimentarse los gatos y los perros está relacionada con su comportamiento animal y su diferente proceso de domesticación. Ello determina que los dueños de estos animales de compañía tengan que conocer cómo come cada uno para adaptar su alimentación a su biología.

Los perros comen, los gatos «cazan»

Quizá la característica más singular entre ellos estriba en su modo de comer. El perro puede comer tranquilamente la comida de su plato sin que tengamos que alimentarlo muchas veces. El animal engulle su contenido y lo vacía. El gato no. Como felino que es, en su comportamiento se aprecia todavía su carácter de animal cazador, imperante a pesar de la domesticación. Por ello, juegan con la comida como si de una presa se tratara, puesto que siguen siendo animales carnívoros.

Este comportamiento «juguetón» provoca que vaya más veces al plato, y, por ende, que coma en más ocasiones, además de que sea más selectivo con lo que hay en él y más rutinario (no llevan muy bien la variedad culinaria). Por ello, si tenemos un gato en casa, es mejor que no llenemos mucho el recipiente si no queremos que engorde demasiado.

Los perros beben más agua que los gatos

Los felinos suelen beber poca cantidad de agua, a diferencia de los perros, que se acercan siempre que lo necesitan a su recipiente para hidratarse. La escasez de agua la palian con la alimentación. La comida de los gatos suele ser húmeda, pues aporta la cantidad de hidratación que estos animales necesitan y que evita que estos desarrollen cálculos renales, por ejemplo. El exceso de proteínas que contiene su alimentación exige la hidratación diaria que le aporta su aliento. De este modo, se reduce el riesgo de que padezcan problemas asociados a la poca cantidad de agua que ingieren.

Los perros, como hemos comentado, beben más veces agua y en mayores cantidades. Ello, unido a la alimentación variada que comen (como son omnívoros, no solo comen piensos, sino también comida casera) permite que el aporte de hidratación que necesite su organismo esté cubierto, sin necesidad de que la comida sea húmeda.

Conociendo los patrones de comportamiento alimentario de los perros y gatos podremos organizar mejor nuestra rutina diaria y ofrecerle a cada uno de ellos los alimentos que requieren en las cantidades adecuadas para que suplan sus necesidades nutricionales.

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